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miércoles, 10 de junio de 2026

El castillo de las hadas


¿Conoces a las hadas? ¿Alguna vez las has visto? Dicen que, si presientes que hay un hada cerca, hay una técnica infalible para poder verla; consiste en parpadear muchas veces, si es que hay un hada al abrir los ojos podrás ver su silueta.

Las hadas son pequeños seres como las personas, pero con alas y cutis tersos. Son muy hermosos.

Son tan hermosas que están obstinadas con la perfección, tanto que dicen que cuando un pequeño grupo de hadas quería construir su castillo, tardaron muchos años en diseñarlo.

-Tiene que ser perfecta y hermosa como nosotros –se decían ellas mismas.

Por lo que, después de muchos años cuando estuvo listo el diseño, se formaron grupos para poder construirla; estaban los grupos de las diseñadoras, el grupo de las constructoras y el grupo de las acarreadoras; estas últimas su trabajo era ir al bosque para acarrear materiales que las constructoras iban a necesitar.

Al grupo de acarreadoras le dieron una lista de los materiales que iban a necesitar: hojas, pétalos de flores, troncos y piedras; reconocerlos era muy simple, sin embargo, lo que no era nada simple era encontrarlos, pues tenían que ser tal cual el dibujo que les habían proporcionado y en el bosque como saben hay una inmensidad de variedades de esos materiales.

Por lo que la primera vez que fueron trajeron de todo, pero las constructoras batallaron mucho al tratar de encontrar los materiales que buscaban y mejor lo desecharon todo.

Las acarreadoras se pusieron tristes, pues no sabían cómo llevar acabo su trabajo, por lo que, después de un rato se pusieron a pensar, -¿Y si nos dividimos por dibujo? -Dijo una. –Si, tal vez así sea más fácil –comento otra.

-Bueno, entonces pongámonos un nombre a cada grupo –sugirió una.

-¡Hagámoslo divertido!, pongámosle nombre en otro idioma –exclamó una de ellas.

-Latín, podría ser –contesto un hada justo cuando abría un libro.

Y está misma hada empezó a nombrarlos:

-El dibujo que parece un anillo chiquito será un círculo.

-El que tiene cuatro lados iguales será cuadrado.

-El que tiene cuatro esquinas rectas, 2 y 2 lados iguales lo llamaremos rectángulo.

-El de los tres lados será el triángulo.

-El que parece huevo será el ovalo.

-Y por último al que parece un hilo enrollado le pondremos rombo.

Y así las hadas acarreadoras lograron recolectar todos los materiales en las variedades que las hadas constructoras necesitaban.

Cuando estas los recibieron, empezaron a formar su castillo, cada que ponían una pieza decían -pásame la pieza para formar, -conforme iba pasando el tiempo y puesto que se iban cansando, se iban comiendo las palabras, es decir, la siguiente vez decían: -pásame la pieza formar, -después: - pásame pieza formar, -luego: -pásame formar, -posteriormente: -formar –y al final ya casi para acabar solo decían: -forma.

Por lo que a aquellas piezas se les quedo con el nombre de formas.

Paso el tiempo y las hadas al referirse a una pieza igual se acostumbraron a decir “forma de” y dependiendo de la forma decían si era círculo, cuadrado, rectángulo, triángulo, óvalo o rombo.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

El fin.

Por Diana Arredondo

Recomendaciones para leer el cuento: dibuja y recorta en cartón formas de materiales del bosque (es decir semillas ovaladas, pétalos de flores triangulares, troncos circulares, palitos rectangulares, bloques de cuarzo cuadrados (ten en cuenta que hay que improvisar :) ) y ramas de hojas). Ponlos sobre el suelo o la mesa y en la parte donde las hadas los van recolectando recójanlos ustedes también; cuando las hadas están construyendo su casa ustedes vayan formándola también con las piezas.

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