Las hadas son pequeños
seres como las personas, pero con alas y cutis tersos. Son muy hermosos.
Son tan hermosas que
están obstinadas con la perfección, tanto que dicen que cuando un pequeño grupo
de hadas quería construir su castillo, tardaron muchos años en diseñarlo.
-Tiene que ser
perfecta y hermosa como nosotros –se decían ellas mismas.
Por lo que, después de
muchos años cuando estuvo listo el diseño, se formaron grupos para poder
construirla; estaban los grupos de las diseñadoras, el grupo de las
constructoras y el grupo de las acarreadoras; estas últimas su trabajo era ir
al bosque para acarrear materiales que las constructoras iban a necesitar.
Al grupo de
acarreadoras le dieron una lista de los materiales que iban a necesitar: hojas,
pétalos de flores, troncos y piedras; reconocerlos era muy simple, sin embargo,
lo que no era nada simple era encontrarlos, pues tenían que ser tal cual el
dibujo que les habían proporcionado y en el bosque como saben hay una inmensidad
de variedades de esos materiales.
Por lo que la primera
vez que fueron trajeron de todo, pero las constructoras batallaron mucho al
tratar de encontrar los materiales que buscaban y mejor lo desecharon todo.
Las acarreadoras se pusieron tristes, pues no sabían cómo llevar acabo su trabajo, por lo que, después de un rato se pusieron a pensar, -¿Y si nos dividimos por dibujo? -Dijo una. –Si, tal vez así sea más fácil –comento otra.
-Bueno, entonces pongámonos
un nombre a cada grupo –sugirió una.
-¡Hagámoslo divertido!,
pongámosle nombre en otro idioma –exclamó una de ellas.
-Latín, podría ser –contesto
un hada justo cuando abría un libro.
Y está misma hada
empezó a nombrarlos:
-El dibujo que parece
un anillo chiquito será un círculo.
-El que tiene cuatro
lados iguales será cuadrado.
-El que tiene cuatro esquinas
rectas, 2 y 2 lados iguales lo llamaremos rectángulo.
-El de los tres lados
será el triángulo.
-El que parece huevo
será el ovalo.
-Y por último al que
parece un hilo enrollado le pondremos rombo.
Y así las hadas acarreadoras lograron recolectar todos los materiales en las variedades que las hadas constructoras necesitaban.
Cuando estas los
recibieron, empezaron a formar su castillo, cada que ponían una pieza decían -pásame
la pieza para formar, -conforme iba pasando el tiempo y puesto que se iban cansando,
se iban comiendo las palabras, es decir, la siguiente vez decían: -pásame la
pieza formar, -después: - pásame pieza formar, -luego: -pásame formar,
-posteriormente: -formar –y al final ya casi para acabar solo decían: -forma.
Por lo que a aquellas
piezas se les quedo con el nombre de formas.
Paso el tiempo y las
hadas al referirse a una pieza igual se acostumbraron a decir “forma de” y dependiendo
de la forma decían si era círculo, cuadrado, rectángulo, triángulo, óvalo o
rombo.
Y colorín colorado,
este cuento se ha acabado.
El fin.
Por Diana Arredondo
Recomendaciones para leer el cuento: dibuja y recorta en cartón formas de materiales del bosque (es decir semillas ovaladas, pétalos de flores triangulares, troncos circulares, palitos rectangulares, bloques de cuarzo cuadrados (ten en cuenta que hay que improvisar :) ) y ramas de hojas). Ponlos sobre el suelo o la mesa y en la parte donde las hadas los van recolectando recójanlos ustedes también; cuando las hadas están construyendo su casa ustedes vayan formándola también con las piezas.



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