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miércoles, 29 de julio de 2026

Los castorcitos que amaban los sonidos

Había una vez una aldea de castores que vivían cerca de una presa, aquel lugar era hermoso, lleno de plantas, arboles y otros animales del bosque, en esta aldea vivía una familia de castores que amaban todos los sonidos.

Ellos se pasaban sus tardes en silencio, poniendo atención a todos los sonidos que se escuchaban en las noches y los identificaban de tres maneras.

Los sonidos que hacía el viento cuando golpeaba o rozaba cualquier elemento del bosque los llamaban sonidos de viento.

A los sonidos que se producían cuando se golpeaban dos elementos en el bosque los llamaban de percusión.

Y los que se producían cuando algo rozaba consecutivamente a las enredaderas de los árboles les llamaban sonidos de cuerda.

Un día el castor más pequeño de la familia, al que le encantaban los sonidos de viento salió a explorar, cuando se sentó a descansar pensó: -¿Y si me como lo del interior de esta caña? Se ve tan delicioso, -y cuando se lo comió la dejo tirada y se acostó a descansar, después de un rato, aburrido, nuestro amigo pensó -¿Y si le soplo a la caña? Probablemente se produzca un sonido de viento, -cuando le soplo el sonido que produjo, le encanto; entonces, pensó hacerle otro agujero por arriba a la caña, tras haberlo hecho le soplo y ahora le gusto más el sonido, por lo que prosiguió a hacerle más agujeros y así paso la tarde, en total le hizo ocho agujeros por arriba a aquel palo y regreso a su casa.

El castorcito pequeño, pasaba las tardes jugando con su caña a la que nombro flauta, creando sonidos muy bonitos que a todos en la aldea les encantaban, y a veces en las tardes cuando se sentaba a descansar y veía alguna caña muy apetitosa se la comía por dentro y luego le hacía agujeritos para después regalárselo a algún amigo.

Pronto casi toda la aldea tenía una flauta, aunque los sonidos eran muy similares cada uno lo tocaba de diferente manera, y en un abrir y cerrar de ojos, la flauta se volvió para cada castor un instrumento de identidad que llevaban consigo a cualquier lugar.

Este instrumento era casi como su tarjeta de presentación, pues no solo el sonido que reproducía era representativo de cada castor, sino también la forma en que estaba decorado, como lo llevaban e incluso como lo tomaban cuando iban a usarlo.

Pero un día algo raro paso, las flautas empezaron a desaparecer y nadie sabía porque, la aldea que antes estaba llena de sonidos alegres poco a poco se empezó a silenciar; indudablemente a los habitantes de la aldea les inquietaba que su aldea que antes había estado llena de sonido hermosos ahora eran pocos los sonidos que podían percibir.

Por lo que un día entre ellos hicieron un comité de búsqueda de flautas, varios castores se reunieron e idearon un plan y comisiones de castores para buscar las flautas que faltaban en la aldea, buscaron por todos los rincones e interrogaron a cualquier posible sospechoso, pero no dieron ni con una pista de lo que estaba pasando, así que, muy a su pesar, se rindieron ante aquella consigna.

Mientras tanto, las flautas cada vez iban perdiéndose más y más hasta llegar al punto que solo unos cuantos castores precavidos y cuidadosos conservaban su flauta, entre todos ellos el castorcito pequeño que las fabricaba; este tenía la primera flauta que había fabricado consigo y a ausencia de las demás flautas, tenía muchos pedidos.

Sin embargo, por ser este tan pequeño no se daba abasto para fabricar tantas flautas como la demandaba la aldea, por lo que los aldeanos optaron por ir siempre a su casa a escuchar el sonido de la flauta para deleitarse.

Pero, sin más, un día amaneció y el castorcito no encontró más su flauta, sus papás preocupados la buscaron por todos lados, en su casa, en el parque, incluso en la presa, pero no encontraron nada; y así pasaron los días y los hermosos sonidos que las flautas producían iban desapareciendo poco a poco.

Hasta que un día un zorro que se dedicaba a vender tiliches llegó a la aldea con una bolsa enorme de flautas. Aquel zorro mercader que iba de aldea en aldea, un día después de visitar una de ellas, al atravesar el bosque y guiado por un sonido muy bonito llego a una montaña de flautas, aunque miraba hacía todos lados nunca pudo encontrar a alguien que las resguardará, por lo que, decidió meterlas en sus bolsas ya vacías de la mercancía que anteriormente había vendido en la reciente aldea a la que había visitado.

Siempre las llevaba consigo y las ofrecía a donde iba, pero nunca nadie estaba interesado en ellas porque no sabía que eran y para que servían, hasta que un día un conejo que visitaba mucho la presa que habían construido los castores, le recomendó visitar su aldea, pues el había visto cuan populares eran en aquel lugar.

Así que cuando llegó al lugar y vacío sus bolsas de mercancía, todos los castores se quedaron asombrados, eran todas y cada una de las flautas que habían perdido, cada uno reconoció la suya.

Lo que siguió no fue tan agradable para nuestro amigo zorro, pues el había pensado en traer grandes ganancias de aquella aldea, pero no se imaginaba que los castores lo iban a incriminar como el ladrón de flautas.

Aquella acusación era muy grave, pues la flauta representaba para ellos uno de los instrumentos más preciados por lo que contaba, por lo que, para los castores, escuchar la versión del zorro no les convencía del todo.

Mientras tanto, nuestro amigo castorcito que era un animalito de noble corazón le fue difícil ver a aquel animalito enjuiciado y sin pruebas que prometió que si lo dejaban libre el se comprometería a hacerles una flauta más a cada aldeano para remediar el problema.

Pero todos pensaban si ya tenemos una flauta no necesitamos otra, necesitamos un castigo para que este zorro escarmiente y ya no intente robarnos más.

Todos los argumentos que el castorcito proponía, los demás los respondían con argumentos para enjuiciar al zorro.

Hasta que el castorcito no pudo más y se encerró en su cuarto sin querer comer, ni tocar su flauta ni fabricar más flautas.

Sus papás que sabían que tenían un castorcito de buen corazón, no les pareció nada extraño que este intentará defender al zorro, lo que les parecía raro era su comportamiento posterior, por lo que cuando mamá entro a hablar con él, aquel animalito no pudo más y tuvo que confesar a su mamá todo lo que había pasado, el mismo cansado de que la flauta sea un instrumento de identidad de los demás habitantes y teniendo tantas demandas para fabricar, ya no podía disfrutar de sus tardes de solo tocar su flauta, por lo que pensó que si no todos tenían flauta esta dejaría de ser tan importante para todos y ya no le pedirían fabricar tantas.

Cuando los papás del castorcito explicaron lo que había sucedido, lo comprendieron y liberaron al zorro, también buscaron aprender ellos mismos a fabricarlos para no abrumar a aquel castorcito que con mucho amor les había presentado el primer instrumento de sonido en la aldea de los castores.

Y colorín colorado, este cuento no ha acabado.

Continuará...

Por Diana Arredondo

Glosario

Instrumentos

Instrumentos de viento

Instrumentos de percusión

Instrumentos de cuerdas


miércoles, 22 de julio de 2026

Sucedió en un jardín de flores rojas y amarillas.

Había una vez un jardín, cuyo jardinero era muy creativo, se le ocurrió un día construirlo de manera que solo tuviera plantas que diera flores rojas y amarillas, y para que estuviera bien distribuido del mismo número de plantas que dieran los dos colores, entonces pensó pondré una de un color rojo, luego otra de un color amarillo y así sucesivamente.

Entonces procedió a formar la primera línea, una planta roja, luego una amarilla, luego roja, después amarilla; en total alcanzo a poner ocho plantas en la línea; en la siguiente línea puso una amarilla, luego una roja, amarilla, después roja, hasta llegar a ocho plantas; en total puso ocho líneas y en cada línea ocho plantas todas intercaladas.

Pronto empezaron a poblar el jardín insectos y aves de todo tipo; y también a establecerse formando sus casas y nidos; de entre todos ellos también llegaron las avispas y las abejas, cada una estableció su colmena en un extremo del jardín y como coincidencia, ambas tenían diez y seis miembros en su familia.

Es bien sabido que tanto a las abejas como a las avispas les encanta la miel de las flores, por lo que pronto hubo muchas discordias, porque ambas querían aprovechar la miel de la misma flor, debido a esto, y para vivir en armonía, se estableció un decreto de que solo podía estar un insecto por planta aprovechando su miel.

Sin embargo, este suceso ocasiono que ambas familias empezaran a tener discordias por ocupar el jardín; mientras que las abejas buscaban siempre levantarse muy temprano para aprovechar la miel antes que las avispas; las avispas esperaban entre varias a las abejas para desplazarlas de las plantas.

Fue tanta la discordia entre las avispas y las abejas por aprovechar la miel de las flores, que el cabildo del jardín integrado por los insectos y las aves representativos que ahí vivían, tuvieron que poner más reglas y vigilancia, para lograr que el jardín fuera un lugar de paz y armonía.

Pero, lograrlo no fue tan fácil, pues ambas familias se sentía algo resentidas por los hechos que se iban manifestando día con día.

Una peculiaridad con la que ambas familias coincidían era además del número de integrantes de cada una; ambas tenían un rey, ocho hermanitas pequeñitas y siete más grandes y hábiles.

Ambos reyes, aunque carecían de habilidades, eran unos estrategas; a los cuales sus súbditos seguían fielmente.

Cada rey tenía a su reina que era el miembro más hábil y fiel de todos los súbditos

Mientras que la reina solo acompañaba al rey; los otros seis súbditos super habilidosos siempre estaban peleando con los del reino contrario, demostrando su super fuerza y haciendo destrozos en el jardín, por lo que el cabildo tuvo que poner ciertas restricciones para ellos, mientras que a las reinas que no peleaban con nadie las eximieron de tales reglas.

Había tantos desafortunados encuentros, que el cabildo del jardín sugirió que las abejas y las avispas, solo podían desplazarse a la mitad del jardín cada una, y que si alguna se desplazaba a una planta que no le correspondía tendría que pagar una gran multa de miel a todos los integrantes del jardín que lo habitaban; por la irritabilidad que ocasionaban sus disputas.

Sin embargo, esta regla no funcionaba y no era del toda equitativa para ambos, pues a veces las condiciones para que las plantas dieran más miel no eran iguales de ambos lados; pues por cuestiones meteorológicas, habían lados del jardín con más flores que otros y eso ocasionaba más recelo entre ambas familias.

Por lo que el cabildo del jardín resolvió que solo los pequeños y la reina podían recolectar miel, mientras que los grandes los pusieran hacer otras actividades que no tuvieran que ver con la recolección.

Pero aún así, el conflicto no cedía… cansado el cabildo del jardín, de todo el tiempo estar lidiando con pleitos y problemas de distribución de la miel, pensaron en organizar a los miembros de tal familia por planta, así que a los más pleitistas que eran los más grandes, les pidieron que se colocaran en las primeras líneas de cada extremo del jardín, mientras que los más pequeños si podían estar adelante.

La reina, que nunca buscaba problemas y siempre acompañaba al rey, se podía colocar donde quisiera.

El rey abeja que tenía una gran visión, escogió colocarse justo en medio de la línea del que les correspondía en el jardín en una planta con flores rojas, por lo que la reina a la que le gustaba estar siempre cerca del rey, se colocó enseguida, en una planta que daba flores color amarillas.

El rey avispa, busco el lugar más apropiado de la línea que le había tocado y escogió también ir por en medio, pues así podía ver todos los movimientos de su contrincante, pero no enfrente, pues a el le encantaba la miel de las flores rojas también, por lo que, escogió una planta con ese color también; así que la reina avispa su fiel compañera se colocó en medio de la línea, pero en una planta con flores amarillas y a los lados los demás miembros de la familia.

Así que ambas familias quedaron distribuidas de esta manera: en la primer línea de ambos extremos del jardín los integrantes más fuertes y hábiles y justo en medio cada rey y cada reina; los reyes en las plantas con flores de color rojo y las reinas en las plantas con flores de color amarillo; en la siguiente línea de ambos extremos, los integrantes más pequeños.

Y así, por un tiempo, ambas familias pudieron convivir en armonía, hasta que un día….

Y colorín colorado, este cuento no ha terminado,

Continuará…

Por Diana Arredondo

Este cuento ha sido escrito y redactado para enseñar las reglas del ajedrez, por lo que para entenderlo mejor, puedes si lo deseas plantear el jardín como si fuera un tablero de ajedrez, puedes crearlo en un cartón, trazar 8 líneas, cada línea dividida en 8 cuadros, y en cartón también dibujar la familia de las avispas y de las abejas y pegarlas en tapitas de botes de refresco, y así ir contando la historia.

Si los niños aún no saben mucho de ajedrez y quieren jugar a cualquier juego inventado con el tablero y las piezas, está bien seguir el juego, probablemente así se pueden familiarizar con el tablero y los personajes, que es lo que se busca.

miércoles, 15 de julio de 2026

El juicio entre la jovial Jota y el duende

Este cuento es la continuación del cuento: "La fantástica comida de la F" que lo puedes encontrar en este blog.

Sucedió un jueves de junio o tal vez julio que el duende y una forma que parecía un ganchito con un palito arriba estaban jugando al ajedrez.

Mientras jugaban el duende se jactaba de lo buen jugador que era, justo en ese momento, la forma puso el caballo cual jinete cerca del rey e hizo jaque mate; el duende preocupado porque ya iba a perder, pensó en distraer a la forma; y cuando ambos voltearon hacía el jardín, al regresar mirada a la jugada, el caballo de la forma había desaparecido.

Aquella jugada sospechosa puso a todos a pensar y decidieron al duende enjuiciar, el juez era una forma que estaba de jeta, mientras escuchaba bebía de un jarrón jugo de jamaica y comía un lonche de jamón con jalapeño y jitomate.

El jurado eran la B, la D y la F, una vez hecho el juramento, escuchaban atentos tal cual sucedieron los hechos, pero algo muy extraño pasaba, pues durante el juego ambas partes coincidían en los hechos, pero cuando ambos voltearon hacía el jardín vieron cosas completamente diferentes.

Por su parte el duende vio a un jilguero joven la jacaranda jalonear, pero la forma lo que vio eran jazmines y jaras junto a un jabalí jaspeado dentro de una jaula; a juzgar por ambas versiones, la de la forma era tan insólita, pues nadie había visto a un jabalí enjaulado, tampoco una planta de jazmín y jaras juntas, por lo que decidieron todos ir a observar el lugar de los hecho, y cual es su sorpresa que en efecto había algo parecido a un jabalí jaspeado dentro de una jaula, parecía más bien un portal.


El duende y sus amigas entraron y lo que encontraron fue una jungla, parecía de la era jurásica, pues habían dinosaurios, pero también habían jirafas con jorobas, jaguares y jaibas gigantes, estas últimas comiendo jícama; después de mirar detalladamente divisaron un jacal y al entrar en su interior solo había en el centro un jarro y las paredes estaban llenas de jeroglíficos; todo en ese lugar era tan extraño pues nuestro amigos jamás habían visto algo igual.

Cuando todo parecía muy extraño, sucedió algo mucho más extraño, entro un humano, corriendo y jadeando, nada extrañado de nuestros tan peculiares amigos y empezó a hablar: 

-Bienvenidos mis estimados, mi nombre es Juan Juárez, de ahora en adelante yo seré su jefe, no se preocupen pues su jornada será muy corta, que será durante el jaripeo de jabalís, su trabajo consistirá en jalar las jaulas para que inicien la carrera y su paga será con piedras de jade y otras joyas.

Aquel humano si que era jocoso, pensaban nuestros amigos, más no entendían como habían llegado ahí.

Cuando estaba empezando la carrera observaron que los jabalís estaban alineados por jerarquías, desde los más viejos a los más jóvenes; el lado derecho se veía muy juvenil e inexperto, mientras que el lado izquierdo estaba lleno de jinetes hábiles.

El duende que estaba del lado derecho se distrajo mirando asombrado cuantas cosas extrañas había en ese mundo, cuando de pronto un joven jinete con su jabalí salió de un jalón y al pobre duende lo piso y esto un gran juanete le ocasionó, por lo que le tuvieron que lavar con jabón, ponerle una inyección con una jeringa, y darle jarabe de jengibre para el dolor.


El humano viendo todo lo que le paso, no le quedo más remedio que parar la jornada y despedir a sus amigos, los cuales antes de irse le preguntaron que es lo que había pasado y porque habían llegado ahí a lo que el les conto que necesitaba personal para sus carreras y como en aquel lugar casi no hay mano de obra fue a una aldea de magos a contratarlos, pero estos en su lugar le dijeron que entrará al portal y ahí podría encontrar los jornaleros que necesitaba.

Cuando entro nada entendió, pero un caballo de juguete le gusto, así que lo tomo y a su casa regreso; el humano apenado, el caballo de ajedrez les entrego y les juro que nunca más los iba a molestar.

Al regresar a su portal y una vez en el juicio, todos quedaron de acuerdo que no había justicia que perseguir, pues no quisieron juzgar y decidieron justificar a aquel jocoso humano, lleno de juventud.

Y desde ese día cada vez que es duende veía a la forma que jugaba ajedrez pensaba en que era jovial también y decidió usar la primer sílaba de ambas palabras para nombrarla jota.

Y colorín colorado, este cuento no ha acabado.

Continuará...

Por Diana Arredondo

Recomendaciones para leer el cuento: en un cartón dibujar y recortar la letra "J", juntar en el parque palitos y acomodarlos en el cartón para darle forma, usarla junto con otras formas de letras que tengas a la mano; incluye los otros cartones de las otras letras y monitos para contar el cuento.

Cuando toque leer una palabra que empiece con la letra "J", hacer énfasis en el sonido, para que el niño lo asocie con la letra.

miércoles, 8 de julio de 2026

Rix en la dimensión robot

Sucedió en una dimensión mágica, llena de robots y ciudades muy distintas a las que conocemos, todas regidas por elementos mecánicos como tuercas, tornillos y otros artículos de metal de uso común para los ciudadanos de aquel mundo.

En esta ciudad el orden era muy importante, como todo era mecánico, no sugería ningún esfuerzo extraordinario para cualquier ciudadano; tanto así era, que jamás habían visto algún artículo que no ocupará su lugar.

Siempre había un lugar asignado para cada cosa, incluso cuando surgía algo nuevo, antes de nombrarlo lo clasificaban y ordenaban.

Había un lema que todo mundo conocía como tres erres, y decía así: reducir, reutilizar y reciclar; y siempre pero siempre llevaba ese orden.

Puesto que no había otra manera de vivir y era lo único que conocían la ciudad siempre estaba ordenada.

Hasta que un día, en un experimento del laboratorio trajeron de otra dimensión a un ser muy extraño, este era de estatura corta, pues a diferencia de los robot que vivían ahí, que andaban en dos piernas, este ser andaba en cuatro patas, tenía unas orejas  largas que le ayudaban a escuchar desde distancias muy largas y siempre andaba con la lengua de fuera. 

Este ser había nacido sin sentido común, no hacía nada de lo que para un robot era normal o natural; cuando comía regaba la comida por todos lados y terminaba y no hacía ningún intento por limpiar; lo llamaron rix.

Si rix salía corriendo, no le importaba por donde pisaba y si sus pies caían en un lugar donde se pegaba algún residuo a sus patas ya sea lodoso o pegajoso o cualquier otro, no hacía nada por limpiarse antes de entrar a cualquier otra superficie; era todo un caos y por donde pasaba la ciudad se veía muy diferente de cómo era. Y ni que decir de las tres erres que todos por sentido común practicaban, eso era algo prácticamente imposible para este ser.

Un día después de investigarlo tanto los robots investigadores de aquella ciudad al vivir siempre intrigados por el comportamiento de este ser, pensaron en visitar la dimensión de dónde provenía, para investigar si él era un caso aislado, o todos los seres eran iguales, por lo que después de muchos intentos pudieron trasladarse hacía aquel lugar.

Al llegar lo primero que observaron era un lugar muy rústico, completamente diferente a su dimensión, sin embargo, era igual de ordenada y en efecto las tres erres estaban presentes; se toparon primero con unos animalitos diminutos que iban en filas y llevaban en sus lomos lo que necesitaban para pasar temporadas de climas adversos, todas iban en orden entrando a su casa, llevando solamente lo que iban a necesitar; después vieron volar a unos seres iguales de diminutos, solo tomando lo que necesitaban de las flores y llevándolos a sus casas, produciendo de su propio cuerpo lo que necesitaban para construir sus hogares, todos con un rol muy respetado y cada utilizando los recursos a su alrededor sin derrocharlos, cuando los estaban observando vieron a un ser muy parecido a ellos, los robots tomando sus recursos sin más y llevándolos consigo, aquellos seres aunque tristes porque sus reservas se las habían llevado, al día siguiente volvieron a la misma rutina.

Pero los robots vieron que a lo lejos los que se habían llevado las reservas de comida de los pequeños voladores iban acompañados de un amigo muy parecido a rix, así que decidieron ir tras de ellos para observarlos.

Solo les vasto un día para entender el comportamiento de su amigo rix.

La comida que le quitaron a los pequeños voladores la nombraban miel y consumían más de lo que sus cuerpos necesitaban, y sin precaución la desperdiciaban tirándola al suelo, después utilizaban herramientas para limpiarla, estas herramientas cuando ya no parecían nuevas las ponían en un contenedor que iba a dar a una montaña de muy mal olor que contenía todos los utensilios que habían usado un par de veces.

Que extraño era para los robots, porque las herramientas que ellos utilizaban siempre las reparaban y si ya no las necesitaban, usaban sus componentes para construir otras herramientas que si iban a utilizar.

Cuando vieron todo eso los robots regresaron a su dimensión muy asombrados por la forma tan extraña en que vivían esos seres a los que llamaron humanos y pensaron en los pobres vecinos que se veían afectados por esas acciones, así que idearon un plan para poder educarlos, lo que se les ocurrió fue educar a rix es sus prácticas y devolverlo a su dimensión.

Cuando rix estaba listo, le hicieron muchas pruebas y se asombraron de lo bien que había aprendido todo, el sabían donde estaban las cosas y una vez que las terminaba de usar las regresaba a su lugar, además solo comía lo que su cuerpo le pedía, cuando usaba algo que no estaba en buen estado lo trataba de limpiar hasta que le dejaba de ser útil lo usaba para jugar.

En verdad le habían enseñado las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar. Cuando lo despidieron los robots se pusieron muy tristes pues no sabían cuando volverían a ver a su amigo; sin embargo, sabían que rix con las costumbres que le habían enseñado iba a mejorar la vida de muchos y que esas costumbres se iban a ampliar como un círculo cada vez más grande; primero con los seres alrededor de rix, y después con los seres alrededor de ellos, haciéndose cada día el círculo más y más grande.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

El fin.

Por Diana Arredondo

Glosario

3R: regla básica y práctica para cuidar el medio ambiente. Sus objetivos principales son disminuir el volumen de basura generada y fomentar un consumo responsable.

Reducir: disminuir la cantidad de productos y energía que consumimos. Implica comprar solo lo necesario y evitar empaques excesivos para generar menos residuos desde el origen.

Reutilizar: darle el mayor uso posible a las cosas antes de desecharlas. Esto incluye reparar objetos, donarlos o darles un nuevo uso creativo (por ejemplo, usar frascos de vidrio para almacenar) en lugar de tirarlos.

Reciclar: someter los materiales desechados (como plástico, papel o vidrio) a procesos físicos o químicos para convertirlos en nuevos productos.

Actividades: cada época presenta diferentes desafíos, y a veces junto con nuestro hijos vamos aprendiendo a enfrentarlos, uno de esos desafíos que estamos viviendo en la actualidad es el sobre consumismo, muchas familias no estamos educadas para enfrentarlo de la manera más efectiva posible para tener una mejor calidad de vida. Una buena práctica para educarnos como familia y enfrentar a este sobre consumismo; sería, antes de tirar, comprar o aceptar algo, pregúntense si se puede reducir, reutilizar o reciclar; también pueden hacer rituales periódicamente donde en una parte de la casa, tal vez la que más lo necesite depurar objetos se vaya implementando esta metodología.


miércoles, 1 de julio de 2026

El duendecillo pay y el ogro ram, aprenden artes marciales

 

El bosque es un lugar maravilloso, ahí viven todo tipo de creaturas fantásticas y una gran diversidad de animales y plantas.

Esta historia trata de un bosque encantado donde vivía un tigre muy hábil, este tigre llamado fon, pertenecía a una dinastía que dominaba las artes marciales.

Puesto a que había sido educado bajo estas costumbres, era un tigre de muy admirado y respetado entre todos los seres que vivían en el bosque.

Sin embargo, no todos los miembros del bosque eran tan honorables como nuestro amigo fon, había una manada de coyotes que no corrían con la misma fama; estos eran animales muy abusivos con las creaturas del bosque, además eran fuertes y siempre andaban en manadas.

El cambio las creaturas fantásticas del bosque eran creaturas tranquilas, de paz y armonía a las que les gustaba practicar labores artísticas, más no de pelea.

Los coyotes siempre iban con los duendecillos y les quitaban y destruían todo, y no solo a ellos, a las hadas, gnomos e incluso a los grandes y temibles ogros.

De todos abusaban, un día cansadas las creaturas del bosque, decidieron tener una reunión para discutir la situación; cada clase de creatura escogió un representante, todos ellos eran seres de armonía por lo que fue difícil para las tribus escoger uno que los ayudará a resolver el problema que enfrentaban.

En esa reunión no se pusieron de acuerdo, pues nadie quería pelear, todos querían emplear su tiempo en practicar algún arte que les diera paz; más sin embargo el líder de los duendecillos y los ogros no estuvieron de acuerdo con tal plan, y quisieron cartas en el asunto tomar.

-He escuchado que hay un tigre muy noble y fuerte en el bosque –dijo ram, el líder de los ogros.

-Tal vez él nos pudiera ayudar –sugirió pay, el líder de los duendecillos.

Sin embargo, a los demás no les pareció buena la idea propuesta.

Si buscamos a alguien más, la ayuda nos va a cobrar y podríamos una guerra iniciar y en un sin fin de peleas participar –comento un hada.

Por lo que después de meditarlo un par de veces, optaron por otras ideas como esconderse, mudarse cada cierto tiempo y huir cada vez que hubiera señales de los coyotes.

Pero nuestros amigos ram y pay no quedaron conformes y al salir de aquella reunión se pusieron de acuerdo de ir a buscar al tigre por ellos mismos.

No fue difícil encontrar al tigre, todos en el bosque sabían de las hazañas de tan honorable animal, y donde encontrarlo.

Cuando llegaron, se presentaron con él y le platicaron el porqué, lo estaban buscando, y fon les contesto:

-Entonces, ¿A ustedes les gustan las artes? -pregunto fon y ambos asintieron. A mi también! -Exclamo emocionado fon y los amigos se sonrieron.

-En realidad yo práctico también artes, las artes marciales –les platico fon.

Ambos amigos con una cara de intriga quedaron sorprendidos y ram pregunto -¿Artes marciales? Nunca habíamos escuchado hablar de ese arte. ¿En qué consiste?

-Las artes marciales son disciplinas físicas que combinan creatividad, belleza de movimiento y dominio técnico. -Explico fon y añadió -también es una forma de defenderse si alguien los ataca, aprenderla les podría servir para ahuyentar a los coyotes de sus hogares.

Al escuchar esto, ambos amigos entusiasmados le preguntaron si les podría enseñar, a lo que fon asintió.

La primera clase fue algo difícil para fon acostumbrarse, pues cada lección requería mucho entusiasmo, entonces al hacer un movimiento se escapaba un grito de furia de los alumnos, lo cual era muy normal.

Lo que definitivamente no era normal era la diferencia de sonidos que emitían ambos practicantes; mientras que el grito del ogro era un sonido grueso y de corto alcance, el sonido del duendecillo sonaba como un chillido fino y alto.

Cada que hacían el movimiento y el grito de furia, fon no podía contener una sonrisa, pues aquello le parecía tan simpático que le era difícil controlar su temperamento.

Así que decidió mejor darle las clases por separado a cada uno, mientras practicaba con el duendecillo pay, fon sentía que su grito parecía algo así como un rechinido, un silbido o un zumbido, para identificarlo lo llamo grito agudo; pero que cuando estaba ram, fon sentía que el sonido que producían sus gritos se asemejaba a los de un trueno, sonidos estridentes, pero más lentos y cortos, a este grito lo llamo grave.

Entonces fon, pensó en una estrategia para combatir a los coyotes, cuando estuvieran cerca de cualquiera de las aldeas con un grito de pelea, ram o pay podrían escucharse el uno al otro para ir a la batalla.

Mientras que pay con un grito agudo podría llegar fácilmente a oídos de ram, para pay sería más difícil escuchar, por lo que ram tendría que hacer varios sonidos graves para ser escuchado por pay. 

Entonces a pay le enseño una técnica más profunda que con un golpe pudiera llevar la ventaja de la pelea y a ram le enseño técnicas en la que la velocidad fuera su arma secreta.

Una vez aprendidas las técnicas que el tigre fon les enseño los compañeros partieron rumbo a sus aldeas. Al despedirlos, el tigre fon les aclaro que lo que les había enseñado únicamente les serviría para defenderse, nunca para atacar.


No alcanzaron a llegar a su aldea, cuando un grupo de coyotes los rodeo, en cuanto los vieron pensaron en atacarlos y quitarles sus pocas pertenencias, sin embargo, se sorprendieron cuando al defenderse nuestros amigos con técnicas precisas y movimientos impredecibles se defendieron, las patadas con gran fuerza del duendecillo pay y los movimientos rápidos de ram los hicieron desatinar, tanto que pararon la pelea para huir.

Desde ese día se corrió la voz entre los coyotes y no volvieron a acercarse a la aldea donde vivían las creaturas fantásticas del bosque; y tal como el tigre fon una leyenda se volvió; pay y ram como sus discípulos inspiraron a más a practicar las técnicas de artes marciales que ayudaron a proteger a los creaturas del bosque que lo habitaban.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

El fin.

Por Diana Arredondo

Glosario

Artes marciales: son técnicas para defenderte, llevadas a cabo a través de técnicas corporales.

Sonidos graves: son sonidos que emiten vibraciones, cortas, lentas, pesadas y gruesas.

Sonidos agudos: son sonidos que emiten vibraciones largas, ligeras y rápidas

Actividades: jueguen a los monitos o carritos y determinen quien hará la voz grave y la voz aguda, también pueden clasificar a las personas que conocen si su voz es grave o aguda

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