En un misterioso bosque vivían toda clase de seres, hadas, duendes, ogros, dragones y
uno que otro personaje fantástico.
Aunque de
una manera muy peculiar todos convivían de manera armónica.
Un día un duende al que le gustaba estudiar los números y el lenguaje de los humanos dijo en una convivencia con sus amigos;
-
Saben
los humanos son muy raros y complicados, hay muchas cosas que repiten -
-
¿Cómo
cuáles? – preguntó un ogro
-
Está
el caso de los números, a veces les dicen uno y a veces primero y ponen siempre
el mismo símbolo que es este: -y dibujo un 1 -y siempre los usan para contar.
La reunión
terminó y el tiempo pasó y un día en el bosque un humano se adentro, perdido
estaba y un hada lo vio, sin que se diera cuenta un fruto le acerco.
-
¿Hay
alguien ahí? – preguntó el humano y nadie contestó.
-
Estoy
perdido, si hay alguien ahí, favor de indicarme el camino a mi hogar – replicó
una vez más, pero nadie contestó.
-
Prometo
recompensar su amabilidad si me pueden ayudar – volvió a replicar el humano una vez más.
Entonces
el hada recordó aquella reunión y su
curiosidad surgió
Y una voz
se escuchó – ¿Si te ayudo a regresar a tu casa me puedes contestar una duda
sobre los humanos que quisiera saber?
-
Si,
claro que sí – contestó el humano.
Entonces la
voz lo guio de regresó a su casa, aunque no podía verla, escucharla si; y cuando
el humano vio su aldea, preguntó a la voz,
-
Llegue
a mi hogar. ¿Cuál es la duda que quieres preguntar? –
Y el hada
respondió: -¿Porqué al mismo símbolo le dicen de dos maneras?
-
¿De
dos maneras? – preguntó el humano
-
Si, de dos maneras – replicó el hada, procedió a dar el ejemplo del duende
-
A
este símbolo - y se formo el símbolo 1 con palitos en suelo, - le dicen uno y
también primero.
-
Ya
te entendí replicó el humano, pero contesto: - no es así, al símbolo que acabas
de dibujar le decimos uno, y primero le decimos a este símbolo: – y enseguida del número 1 con ayuda de palitos formó un circulito para
formar el número primero 1º. - ambos
números los usamos para contar, el primero la cantidad y el segundo el lugar; cuando contamos cantidades los nombramos números cardinales y cuando contamos lugares les llamamos números ordinales.
Ambos seres
se despidieron dándose los mejores deseos, cuando el hada regreso al bosque a
sus amigos reunió y emocionada les explicó pero por estar tan extasiada los
revolvió y una carrera sugirió.
Les dijo
fórmense todos y cada quien enumérense empezaron los seres 1, 2, 3… hasta llegar
al 9 terminaron de contar.
Cuando
todos estaban listos, empezaron la carrera y en la meta el hada esperándolos,
conforme iban llegando los iba nombrando, primero, segundo, tercero… y les
entregaba un trofeo con su número ordinal y el circulito que no puede faltar.
Así los
amiguitos en el bosque pudieron contar con números cardinales y ordinales por
igual.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
El fin.
Por Diana Arredondo
Glosario
Números ordinales: los usamos cuando nos referimos a un orden, posición o lugar
Números cardinales: los usamos cuando hablamos de cantidades.
Recomendaciones para leer el cuento: escenifica la carrera con juguetes, cuenten juntos antes de la carrera y una vez que cada juguete haya llegado a la meta.
Ejercicios:
Escribe números en un papel, unos con el circulito del número ordinal y otros sin él y pídele al niñ@ que te diga si es cardinal y ordinal y platiquen de una circunstancia en que lo pueden usar.




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