Esta es la historia de
nuestro buen amigo zorro, al que le gustaba todos los días en primavera ir al
bosque a explorar y regresar por las noches a la madriguera a descansar; sin
embargo, nuestro buen amigo siempre regresaba a la madriguera de alguien más, pues aún no se había dado a la tarea de construir la suya; un día por la noche
pensó, mañana temprano será el día en que construiré mi madriguera, para así
todas las noches llegar a un lugar tan acogedor para descansar.
Al día siguiente por
la mañana en que zorro se despertó recordó lo que se había dicho un día antes
en la noche y entonces, comenzó con su proyecto, lo primero que hizo es pensar
en el diseño y la planeación de su casa, una vez haber escogido los
materiales necesarios, se dispuso ir al bosque a recolectarlos.
Al llegar a donde
estaban los troncos vio muchos de diferentes colores, texturas y tamaños, y no
supo cual tomar; entonces pensó, mejor colectaré las hojas, tal vez sea más
fácil, pero cual fue su sorpresa que al igual que los troncos, las hojas
también tenían muchas variaciones; entonces pensó en las piedras, pero al igual
que las hojas y los troncos eran muy diferentes.
Por lo que se sentó y
se quedo muy callado meditando, cuando de pronto una ardilla al verlo tan
inmóvil le pregunto: -¿Qué hace un zorro en el bosque sin jugar, sin comer o
sin correr? –Por lo que el zorro respondió –Estoy pensando como construiré mi
casa, hay tantas opciones en el bosque que no se cual tomar- y la ardilla le respondió con otra pregunta
–¿Cómo te gustaría que fuera tu casa?-
-Quisiera que fuera justo
de mi tamaño, suave y acogedora, que tuviera espacio para comer los alimentos
que recolectará del bosque y que cubriera mi cuerpo del frío, la lluvia y el sol- respondió el zorro
-Entonces te
recomiendo recojas troncos cortos para que puedas apilarlos de manera que
puedas ir formando tu madriguera, las hojas tienen que ser suaves para que cuando
entres no te vayas a raspar, con respecto al color escoge uno parecido al lugar
donde la construirás para que te proteja de los depredadores y te recomiendo
una piedra grande, que te sirva de referencia para siempre saber llegar. -Le aconsejo ardilla.
-Pero, ¿Cómo sabré la
diferencia?- preguntó zorro
-Debido a que la
piedra es lo más difícil de conseguir, te recomiendo empezar con eso; toma
varias piedras y ve comparándolas una con otra, toma una y si cabe en otra,
dejala y toma la otra y vuélvela a comparar hasta que encuentres la piedra que
no cabe en ninguna otra; esa será la más grande y la que cabe en todas las
demás es la más pequeña.
-Ahora escogeremos el
lugar donde irá tu madriguera, escoge varios lugares y de nuevo los
compararemos, el mejor lugar será en el que tus patas no tendrán que alzarse
tanto para entrar, a este lugar le llamaremos el más bajo y al lugar en que más alces tus patas será el más alto.
-Seguimos con los
troncos, los pondremos en línea, todos empezarán de un punto cuando las
acomodes, a medida que van sobresaliendo en el otro extremo esa será tu
referencia para conocer su longitud los que más sobresalen irán al final, esos
serán los más largos y los otros los más cortos; toma los más cortos para
construir tu casa.
-Pasamos a las hojas,
no tomes pocas, pues necesitarás muchas- le dijo la ardilla.
-¿Cómo sabré cuántas
son muchas?- Preguntó zorro.
-Muchas no te caben en
el hocico, pocas si caben en tu hocico y puedes cargar más. -Contestó la ardilla.
-¿Cómo debería
construir la casa?- Preguntó zorro nuevamente.
-Pon muchas hojas en
las paredes, hasta que ya no se puedan poner más, eso es llenar; recuerda dejar
un espacio vacío donde no haya ni una sola hoja para que puedas entrar. - le aconsejo la ardilla.
Y así con los consejos
de su nueva amiga ardilla, zorro procedió a construir su casa, cuando estuvo
lista su madriguera, lo primero que pensó zorro, fue invitarla a tomar el
té; una vez ambos reunidos ardilla le pregunto como le había ido con la
construcción de la madriguera, a lo que zorro respondió:
-Gracias a que seguí
todos tus consejos fue muy fácil para mi construir mi casa, solo hubo algo que
no fue tan fácil. -le platico ardilla.
-¿Qué fue?- pregunto
ardilla
-Al momento de llevar
las piedras use más fuerza que para los otros materiales y lo más fácil fueron
las hojas.
-Eso es porque las
piedras son los materiales más pesados que usaste y las hojas son los más
ligeros.
Entonces ambos rieron
y siguieron disfrutando de aquel atardecer que asomaba la noche.
El fin
Por Diana Arredondo
Glosario
Color: es la forma en que la luz pinta al mundo para que podamos apreciar sus diferentes tonalidades.
Textura: es la forma en que se ven y se sienten las superficies que nos rodean.
Suave: es una textura que se siente lisa, esponjosa y cómoda.
Rasposo: es una textura que se siente que áspera, dura e incómoda.
Dimensiones: nos ayudan a comparar los objetos para describir sus diferencias; en este cuento hablamos sobre el tamaño, la longitud, la cantidad, la capacidad y el peso.
Tamaño: nos sirve para apreciar que tanto espacio ocupa un objeto.
Grande: ocupa mucho espacio.
Pequeño: ocupa poco espacio
Longitud: que tan lejos o cerca esta de un punto.
Largo: que está más lejos de un punto.
Corto: que está más cerca de un punto.
Cantidad: cuantos objetos hay en un espacio.
Pocas: no hay tantos objetos.
Muchas: hay más objetos.
Capacidad: cuantos objetos caben en un recipiente.
Lleno: no caben objetos.
Vacío: no hay objetos
Peso: indica que tan difícil es cargar algún objeto.
Pesado: es muy difícil cargar un objeto.
Ligero: es muy fácil cargar un objeto.
Recomendaciones para leer el cuento: vayan al parque a recoger diferentes palitos, hojas y piedras, para a la hora de leer el libro ir ejemplificando las comparaciones que zorro hacía, también pueden usar peluches para personificar a zorro y ardilla.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario