Existía una isla llena de tesoros por doquier, sin embargo, a pesar de ser algo muy conocido por todos los piratas, nunca ninguna tripulación había podido extraer ni una pequeña moneda de oro de ahí.
Esta isla, no tenía peligros temibles,
más bien trampas impredecibles, pues, aunque encontrarás el tesoro, de la isla
no lo podías sacar si no tenías un plan.
Un día unos piratas jóvenes que no tenían
mucho que hacer, se pusieron de acuerdo para la isla saquear y el botín traer;
sin embargo, la aventura que estaban a punto de vivir, no la pudieron predecir.
Al llegar toda la isla estaba llena de
tesoros, había joyas colgando de los árboles, monedas como si fuera arena y
objetos valiosos por doquier.
Al quererlos tomar era imposible pues por
más que intentaba despegarlos era en vano, ni con la fuerza de todos podían
lograrlo. Así que desistieron de intentar y la isla se fueron a explorar.
Uno de ellos un mapa observo, era de un
tesoro escondido que no habían visto, había que entrar a un túnel que tenía dos caminos, en el mapa, había uno en el que se veían muchas
monedas, mientras que en el otro había pocas.
Decidieron dividirse en números iguales y cada grupo tomar un camino, lo que no sabían, es que donde más monedas había, una trampa iban a encontrar, en una rampa que tenían que cruzar.
Cuando cada uno su motín tomo, en la misma
salida del lado contrario se encontraron; unos de un lado otros de otro lado.
Cuando iban a encontrarse, cuál fue su sorpresa
que los que tenían más monedas se empezaron a inclinar para abajo, mientras que
los que traían el botín con menos monedas se iban para arriba y ninguno podía
llegar a la salida.
Sin embargo, los que traían el botín con
más monedas estaban en peligro a punto de caer a un precipicio.
Uno de ellos pensó, que pasará si ambos cofres
traen las mismas monedas, entonces sugirió al cofre con más monedas que
lanzaran varias de ellas.
Cuando era el mismo
número entre los dos lados el camino se nivelo y ambos pudieron cruzar por el sendero
para así salir del túnel y regresar al barco para zarpar, las monedas que
cubrían la isla no pudieron sacar; pero las de los cofres se llevaron a su
hogar.
Además, aprendieron
que si tienen el mismo número las dos balanzas se equilibraran, pero si una es
mayor esa bajara, mientras que la menor subirá.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
El fin.
Por Diana Arredondo
Recomendaciones para leer el cuento: tomen monitos simulando los piratas y semillas o cualquier cosa pequeña para simular las monedas e improvisen una balanza para que cuando los piratas quieran salir la balanza se vaya de un lado o del otro y el niño pueda entender que pasa cuando hay mas, menos o igual peso.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario